Si hace 7 años, cuando escribí este post sobre la proyección del Live At Pompeii me dicen que en 2024 estaría buscando las palabras para hablar de un concierto de David Gilmour, jamás lo habría creído.
Pero sí, el pasado día 29, el ya anciano guitarrista se presentó por tercer día consecutivo en el Circo Massimo de Roma a recordar por qué el nombre de Pink Floyd y el suyo propio se escriben con letras doradas en la historia de la música y, aunque todavía parezca un sueño, pude ocupar uno de los asientos situados en el imponente recinto romano.
Es complicado escribir sobre David Gilmour a estas alturas. Hasta hace bien poco, mis esperanzas de poder disfrutar de su música en directo eran más bien nulas. Para ponernos en antecedentes, ‘Rattle That Lock’ fue lanzado en 2015, su último concierto sucedió en 2016, subastó gran parte de sus guitarras en 2019 y todos sabemos lo que sucedió en 2020.
Con este contexto, el anuncio del lanzamiento de ‘Luck & Strange’ , acompañado de un puñado de fechas en lugares selectos de Europa y Estados Unidos, supuso un sold out casi instantáneo en las pocas paradas de esta gira y una gran expectación por saber en qué estado se encontraba el anciano guitarrista.
Los dos primeros ensayos en Brighton transmitieron buenas sensaciones hasta que, por fin, David Gilmour llegó a Roma.
Crónica David Gilmour en Roma
El show comenzó puntual, como no podía ser de otra manera, a las 21:00, momento en el que el bajista Guy Pratt aparecía en el escenario para recordar a la gente que disfrutaran del momento sin estar todo el rato grabando con sus móviles.
Se apagaron las luces y David Gilmour sacó de su guitarra las primeras notas de la introducción «5 A.M.» , enlazada con una segunda introducción, «Black Cat» . Dos breves piezas instrumentales, con las que muchos ya estábamos con los pelos de punta, y que dieron paso a «Luck & Strange» .
El sonido, cristalino, permitía escuchar con todo lujo de detalles todos los instrumentos. La voz de Gilmour, sufrió para llegar a las notas más altas del tema, aunque lo pudo sacar adelante con dignidad. El guitarrista, eso sí, estuvo impecable con todos los punteos y solos.
No tardó en manifestarse el legado de Pink Floyd, con la genial «Breathe (In The Air)» , de esa obra maestra que es ‘Dark Side Of The Moon’ , y que fue enlazada con «Time» . Impresionante esa introducción, con el sonido de los relojes, el bajo imitando el sonido de un reloj y los acordes siniestros que retumbaban por cada recoveco de las ruinas romanas. Gilmour sufrió una vez más con la voz, aunque fue intercalando partes con el teclista Greg Phillinganes.
«Fat Old Sun» nos transportó a finales de los 60, con un impresionante solo durante la parte final, mientras que «Marooned» fue el primer tema que el guitarrista rescató de aquel fantástico ‘The Division Bell’ de 1994. Fue toda una sorpresa su inclusión en el repertorio, y poder ver a David con la mítica Stratocaster roja.
Uno de los puntos álgidos de esta primera mitad del concierto fue, sin duda, «Wish You Were Here» . Es difícil explicar la sensación que provoca escuchar estos temas en directo, pero las reacciones que cosechan, con todos los asistentes coreando el estribillo, hablan por sí solas.
En este momento, Gilmour presentó a su banda y aprovechó para introducir también a su hija, Romany Gilmour, que tras el interludio «Vita Brevis» , tomó los mandos a las voces y el arpa para «Between Two Points» .
Tras lo que pareció un suspiro, llegó el momento de finalizar el primer set. «High Hopes» fue la elegida, con la clásica proyección que acompaña al tema en la pantalla redonda y unos globos gigantes que rebotaban por las primeras filas.
Tuvo Gilmour un pequeño problema técnico con el slide, que no sonó al principio de su solo, y que fue solventado rápidamente. Menos mal, porque el solo de «High Hopes» puede que sea de los mejores que el británico ha compuesto y, os puedo asegurar, que en directo te parte el alma por la mitad. Impresionante.
Tras un «breve» descanso de media hora, las luces volvieron a apagarse y Gilmour apareció de nuevo en el escenario. Esta vez, fueron los primeros acordes de «Sorrow» los que David sacó de su guitarra, con un gran despliegue de láseres y efectos de luces a lo largo de los casi 10 minutos que dura el tema.
«The Piper’s Call» contó con un bonito dueto padre-hija, con Romany tomando el micrófono y aventurándose con las notas más altas mientras su orgulloso padre miraba de reojo.
«A Great Day For Freedom» fue otra agradable sorpresa. Nunca ha sido de mis favoritas de ‘The Division Bell’ , pero debo reconocer que en directo fue emocionante. Gilmour intercambió solos al final con Ben Worsley, dando la oportunidad de brillar a su compañero a las 6 cuerdas.
«In Any Tongue» fue otro de los puntos álgidos del show, con su letra antibelicista, el emotivo videoclip proyectado en la pantalla redonda y un inspirado solo de David Gilmour.
Tomó la palabra el británico, mientras un gran piano adornado con candelabros tomaba la parte central del escenario, para presentar de nuevo a Louise Marshall. La vocalista tomó asiento frente al piano y la banda se lanzó a por una espectacular versión de «The Great Gig In The Sky» . Me parecía lógico que esta canción estuviera en el repertorio, dado el gran talento de Louise, las Webb Sisters y Romany Gilmour, y no decepcionaron.
Esta misma configuración se mantuvo también para la también emotiva «A Boat Lies Waiting» , dedicada al fallecido Rick Wright, y con la que es imposible que no se escape alguna lágrima.
Para el tramo final, Gilmour interpretó la inevitable «Coming Back To Life» , «Dark & Velvet Nights» , que contó con una nueva proyección, y la que para mi es la mejor canción de ‘Luck & Strange’ , esa maravilla llamada «Scattered» , en la que Gilmour puso toda la carne en el asador para replicar, casi nota por nota, el impresionante solo marca de la casa, antes de retirarse del escenario.
Finalmente, y como no podía ser de otra manera, la banda regresó para regalar un último pedacito de historia, con ese clásico por excelencia que es «Comfortably Numb» , y que llenó el cielo romano de láseres de colores que arroparon a David Gilmour en uno de sus solos más famosos.
Como decía, es complicado escribir sobre un concierto de David Gilmour, porque cualquier palabra se queda corta para describir las emociones que llega a transmitir.
Podría pararme a analizar que si le salió un gallo aquí, que si metió la pata con la guitarra allá, que si no tocó esto o aquello, pero nada de eso cambiaría absolutamente nada de lo vivido en el Circo Massimo de Roma, y es que, a sus 78 años, David Gilmour hizo un concierto que se pone, tranquilamente, entre los 3 mejores que he visto en mi vida.
Setlist David Gilmour Roma 29/09/2024
- 5 A.M.
- Black Cat
- Luck & Strange
- Breathe (In The Air)
- Time
- Breathe (Reprise)
- Fat Old Sun
- Marooned
- Wish You Were Here
- Vita Brevis
- Between Two Points
- High Hopes
- Sorrow
- The Piper’s Call
- A Great Day For Freedom
- In Any Tongue
- The Great Gig In The Sky
- A Boat Lies Waiting
- Coming Back To Life
- Dark & Velvet Nights
- Scattered
————————— - Comfortably Numb
Nota final - 10
10
A sus 78 años, David Gilmour hizo un concierto que se pone, tranquilamente, entre los 3 mejores que he visto en mi vida.












